Hockey sobre hielo

hockey sobre hieloMás allá de los deportes de motor, el hockey sobre hielo es el juego más rápido del mundo y sus reglas básicas son bastante fáciles de entender.

Como cualquier deporte, tiene un reglamento que explica que se enfrentan dos equipos entre sí y que el que más anota gana el partido, la serie y luego el campeonato.

Cada partido de se juega en tres periodos de 20 minutos, con un descanso de 15 minutos entre periodos. Es importante destacar que cuando el juego se detiene el reloj también lo hace porque como en el fútbol americano y en el baloncesto cada segundo cuenta.

Los equipos están compuestos por un total y un máximo de 20 jugadores (no todos al mismo tiempo en la cancha), incluyendo dos porteros. Sólo seis jugadores de cada equipo pueden estar en la pista en cualquier momento.

El área de juego está marcada en la base de la pista de patinaje y el hielo acumulado en la parte superior tiene un grueso espesor. Está rodeada de placas blancas de un poco más de un metro de alto. Además hay un cristal de protección en la parte superior de las placas que permite los aficionados a ver el partido de forma segura.

Mientras tanto, el disco (balón) está hecho de caucho vulcanizado y es congelado antes del juego para reducir su rebote y para permitir que se deslice a través del hielo de forma más fácil y por lo tanto más rápido.

El hielo está marcado con una serie de líneas de color azul y rojo. El centro, con una línea roja, divide el hielo en dos mitades, mientras que las líneas azules separan el hielo en tres zonas iguales: la defensa, la zona neutral y la de ataque.

El objetivo: ganar aunque cueste sangre

La meta de los equipos de hockey sobre hielo es hacer tantos en la red del equipo contrario. Si el disco golpea accidentalmente a otro jugador (atacante o defensor), el gol es válido.

En este deporte, hay dos reglas principales a cumplir: la posición fuera de juego y la formación.

El concepto fuera de juego es relativamente simple. A un jugador atacante no se le permite entrar en la zona la defensa de los rivales por delante del disco a fin de mantener un ojo en la línea azul de la defensa.

La formación es cuando un jugador golpea el disco desde su propia mitad del campo de juego, en la línea de meta del rival (rojo) sin tener que pasar el disco a otro jugador incluido el portero.

Este deporte tiene una reputación negativa de ser un agresivo y pero esto es parte de la dinámica del juego. Al haber tanto contacto, los roces son inevitables.

Descubre la pasión de esta especialidad, un deporte caliente en el que lo único frío que hay es el suelo.

Leave a Reply